Madres de Plaza de Mayo: 43 años de lucha

Corría el 30 de abril de 1977 cuando 14 mujeres se encontraron en Plaza de Mayo para reclamar por el paradero de sus hijos en plena dictadura genocida. Las fuerzas de seguridad pidieron “circulen”, y ellas nunca más dejaron de marchar. Desde hace 43 años, cada jueves la plaza se llenó de pañuelos banco. Las Madres de Plaza de Mayo, son hoy ejemplo de dignidad y de lucha.

Hoy es un 30 de abril distinto, donde las actividades que tradicionalmente se realizan en la Pirámide de Mayo, no pueden llevarse a cabo por las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio, pero igual la CTA Autónoma decidió abrazar a las madres en este día tan emblemático.

“Después de la primera ronda no volví a ser la misma nunca más. Ninguna Madre volvió a serlo”, dijo Nora Cortiñas en algunos medios, donde además de valorar todo lo conseguido en estos años con los juicios a los genocidas, también reclamó la apertura de archivos: “Lo poco que se fue sabiendo fue a través del trabajo del Equipo de Antropología Forense, pero nunca pudimos saber lo que decían los archivos clasificados”.

Por su parte, Mirta Baravalle recordó a sus compañeras a través de las redes sociales, donde convocó “desde lo más profundo de mi corazón a todes y cada una y uno de ustedes a unir nuestras voces para gritar por el PRESENTE de ese grupo de mujeres que en un primer momento se atrevieron a enfrentar a quienes ya estaban asesinando abiertamente en las calles y en pleno día, a quienes secuestraban y hacían ya desaparecer personas de todas las edades: jovenes, niños, ancianos, embarazadas”.

Mirta también dijo: “Mi homenaje es nombrarlas y me gustaría compartir ese “Grito virtual” de sus nombres: Azucena Villaflor de Devicenmaría; Adela Gard de Antokoley y sus hermanas; Julia Candida y Mercedes Gard; Josefina “Pepa” Noia; Beatriz Aicardi de Neuhaus; Raquel Arcuchin; Elida Caimi y Raquel Radio de Marizcurrena. Al nombrarlas a ellas estamos nombrando a todas las Madres que ya no están y fueron luchadoras aguerridas también desde el comienzo”.

En representación de toda la Central, y la historia compartida con las Madres en la lucha por memoria, verdad y justicia, fue el Secretario General, Ricardo Peidro, quien afirmó: “Hoy no podemos abrazarlas en la plaza como todos los años, y como cada jueves, pero a la distancia las seguimos admirando”.

Y agregó: “La Madres fueron resistencia en la dictadura y siguen hoy siendo referencia de dignidad y lucha por la memoria, la verdad y la justicia, y por mantener vivos los sueños de nuestros compañeros y compañeras por una sociedad de igualdad, libertad y dignidad para todos los seres humanos. Como nos recuerda Norita Cortiñas cada vez que nos dirige la palabra ¡venceremos!”