Llamamos al Gobierno nacional a convocar a las centrales sindicales y movimientos sociales para abordar el problema inflacionario y la especulación financiera

Con un extenso temario general, pero haciendo énfasis en la preocupación que existe por la pérdida incesante del poder adquisitivo, este jueves la Comisión Ejecutiva Nacional de la CTA Autónoma tuvo su primer encuentro del año.

De la reunión, que se realizó en formato mixto –presencial y virtual-, participaron más de 40 dirigentes con alta representatividad en los gremios y organizaciones que integran la Central, y estuvo encabezada por su secretario General, Ricardo Peidro y los adjuntos, Hugo “Cachorro” Godoy y Claudia Baigorria.

Entre los principales motivos de preocupación de la CTA Autónoma se encuentra la pérdida del poder adquisitivo de la clase trabajadora frente al impacto de la inflación sobre los ingresos familiares. En este sentido se saludaron las declaraciones del ministro de Economía, Martín Guzmán, quien afirmó que “los salarios deben ganarle a la inflación”. Sin embargo es importante aclarar que las cifras publicadas oficialmente no reflejan la realidad de las familias trabajadoras.

Entendiendo que dicho proceso inflacionario impacta de manera directa en la pérdida adquisitiva de los salarios de trabajadores y trabajadoras, arrojando a cada vez más familias a la pobreza y el hambre, y poniendo a los sectores más vulnerables en una situación sumamente crítica. Por eso es fundamental la convocatoria a paritarias en distintos sectores y que las discusiones se den sin condicionamiento para llegar a acuerdos sin techo. En esta misma dirección la Central reclama la pronta convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.

Es por eso, y entendiendo que la pandemia seguirá siendo el actor principal durante la mayor parte del 2021, que la CTA Autónoma llama al Gobierno nacional a que concrete una amplia convocatoria para definir propuestas y encontrar caminos para revertir esta situación, así como también para poner límites a los formadores de precios que están haciendo inalcanzables los productos básicos para la vida.

Durante la reunión también se valoró positivamente la sanción de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, conseguida con años de lucha y activismo en las calles; la concreción de la Reunión de Jóvenes de la CTA Autónoma que convocó a debatir a más de 150 jóvenes de todo el país en diciembre pasado; y la importante participación que tiene la Central en la construcción de RUNASUR –La Unasur de los Pueblos-, acompañando las iniciativas del líder Evo Morales y todas las comunidades Abya Yala.

Asimismo se abordaron los principales ejes a través de los cuales se trabajará durante el 2021, a 30 años del Grito de Burzaco -que en plena década de los ’90 mostró la voluntad de construir un nuevo modelo sindical en Argentina-, y a 25 años de la conformación de la Central de Trabajadores de la Argentina.

En este sentido se definió seguir fortaleciendo la Central, ratificando un camino de crecimiento tanto cualitativo como cuantitativo, para seguir construyendo fuerza organizada y poder popular. Se acordó la realización de un Congreso Nacional multitudinario, cuando la situación sanitaria lo permita, que contenga el debate de más de 10 mil compañeros y compañeras de la CTA Autónoma.

La conducción reclamará también al Gobierno nacional que la actividad sindical sea considerada esencial en el marco de las medidas tomadas por la pandemia, para garantizar el derecho a la libertad y democracia sindical.

A su vez, la Comisión Ejecutiva Nacional repudió el tratamiento que hará mañana la Legislatura de Chubut de la Ley de Zonificación, que dará luz verde a los emprendimientos mineros en esa provincia. Se llamó a la reflexión de las y los legisladores para que escuchen al pueblo chubutense y rechacen esta iniciativa que atenta contra los recursos naturales.

Finalmente, se determinó que frente a la nueva realidad de la clase trabajadora, es indispensable reformar la postura histórica de la CTA-A para construir un nuevo modelo sindical, que no sólo se expresa como necesidad nacional, sino a nivel global, según lo planteado por las organizaciones sindicales internacionales.